La lista de invitados… de tu hijo

Dentro de nada es el cumpleaños de nuestro “retoño” así que toca hacernos “la pregunta del millón”: ¿A quien vamos a invitar?

Porque ¡claro! salvo que tengamos una salón como el que tendrá (digo yo) Isabel Preysler, tendremos que acotar el número de invitados… o, llegado el caso, hacer más de una fiesta de cumpleaños.

Los niños quieren celebrar su “cumple” con otros niños

En un cumpleaños, el protagonista es el cumpleañero y los únicos invitados que importan son aquellos con los que el niño quiere jugar. Deberíamos olvidarnos de “compromisos varios” y centrarnos en las personitas con quien nuestro hijo o hija quiere compartir ese día.

Los compromisos nos hacen personas mejor consideradas pero no más felices”

37457353_m

Los únicos adultos que deberían estar invitados a un cumpleaños infantil por sí mismos son los abuelos del niño, sus tíos, padrinos y alguna persona muy-muy-muy allegada. El resto de mayores deberían ser “efectos colaterales”, es decir, los padres que los amiguitos que, por edad, no puede venir solos.

Si el niño tiene edad para hablar del tema de los invitados – cosa que se puede hacer a partir de los cinco años, más o menos-,  es muy buena idea averiguar a quien quiere tener en su cumple… e intentar satisfacer, aunque sea parcialmente, sus deseos. No olvidemos que va a ser “su día” (no el nuestro).

El sitio

A la hora de elaborar la lista de invitados, es muy importante tener en cuenta el espacio del que dispongamos para la celebración: porque a más gente, más espacio necesitamos.

Habrá cumpleaños multitudinarios (con todos lo amiguitos de la clase) o más en “petit-comité” (con los seis amigos más cercanos al niños) pero es fundamente tener en cuenta que el espacio es el que manda a la hora de elaborar la lista de invitados.

Si el cumpleaños se va a celebrar en un piso con un salón de 20 metros cuadrados, no tiene sentido invitar  a 25 niños (eso sin contar a los correspondientes padres) porque NO HAY ESPACIO.

Se debe calcular un media de un metro cuadrado por cada padre (tirando a la baja) y dos metros cuadrados (o tres) para cada niño (los niños necesitan espacio para correr más que para “estar”). Es decir, en un salón de 20 metros cuadras cogen 10 niños como máximo. Si metemos más, tened por seguro que cuando acabe la fiesta vuestra casa parecerá el escenario del Katrina en su peor momento. Avisados quedáis.

Los problemas de espacio es lo que ha hecho que proliferen los parques de actividades para celebrar cumpleaños, popularmente conocidos como “parques de bolas”: no son especialmente baratos ni se puede organizar un cumpleaños demasiado personalizado pero son zonas  lo suficiente espaciosa para acoger muchos niños y que estos corran y de “desfoguen” a sus anchas… y luego no hay que recoger nada  ;)!!!

…En fin, una celebración nunca es fácil de preparar. Animo con la vuestra y si necesitais consejo ¡aquí estamos!

Esther Morillas.

Pintacaras y diseñadora creativa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s